No se puede. No hay caso. Cuando parece que ya no puedo estar más golpeado, recibo más y más golpes. Parece que la vida -y la muerte también- se ha ensañado conmigo.
Eso se acaba. No sigue. Chau, no puedo.
Lo poco que pueda publicar -si es que lo hago- estará en "Tiburones de la Noche"...
Ha sido un gusto y un placer enorme. Hasta siempre.























